La gripe (influenza)

Actualización para la temporada de gripe 2019-2020

La gripe (influenza) es una infección viral que afecta el tracto respiratorio. El tracto respiratorio está compuesto por la boca, la nariz y los pulmones y los conductos entre ellos. A diferencia de un resfriado, la gripe puede ser muy grave para la salud. Puede llegar a producir neumonía, una infección grave de los pulmones. La gripe puede tener complicaciones graves e incluso causar la muerte.

Vista frontal de la cabeza y el tórax de un hombre en la que pueden verse gotitas contaminadas con influenza entrando en los pulmones.
Viruses that cause influenza spread through the air in droplets when someone who has the flu coughs, sneezes, laughs, or talks.

¿Quiénes están en riesgo de gripe?

Todos corren el riesgo de tener gripe. Sin embargo, es más probable que contraigan la infección las personas que:

  • Tienen un sistema inmunológico débil

  • Trabajan en el ámbito de la atención médica, donde podrían estar expuestos a los microbios de la gripe

  • Viven o trabajan con alguien que tiene gripe

  • No recibieron la vacuna antigripal como se recomendó

¿Cómo se contagia la gripe?

La gripe es causada por un virus. El virus se propaga por el aire en gotas pequeñas cuando una persona infectada tose, estornuda, se ríe o habla. Puede contraer la infección si inhala estos virus directamente. La infección se puede contraer también al tocar una superficie con estas gotas pequeñas y luego se transfieren los microbios de las manos a los ojos, la nariz o la boca. Otra manera de exponerse a los microbios de la gripe es al tocar pañuelitos desechables usados o al compartir utensilios, vasos o cepillos de dientes con una persona infectada.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe?

Los síntomas de la gripe tienden a aparecer con rapidez y pueden durar de unos días a varias semanas. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • Fiebre, en general, por encima de 100.4° F  ( 38°C ) y escalofríos

  • Dolor de garganta y de cabeza

  • Tos seca

  • Goteo nasal

  • Cansancio y debilidad

  • Dolores musculares.

¿Quién corre riesgo de sufrir complicaciones a causa de la gripe?

En algunas personas, la gripe puede ser muy grave. El riesgo de complicaciones es mayor para las siguientes personas:

  • Niños menores de cinco años

  • Adultos mayores de 65 años

  • Personas con una enfermedad crónica, como la diabetes o una enfermedad cardíaca, renal o pulmonar

  • Personas con un sistema inmunitario débil, como aquellas con VIH o sida, cáncer, que se hayan sometido a un trasplante o que toman medicamentos inmunodepresores

  • Personas que viven en hogares de ancianos o centros de cuidado a largo plazo.

¿Cuál es el tratamiento de la gripe?

La gripe suele mejorar por su cuenta en aproximadamente siete días. En algunos casos, es posible que su proveedor de atención médica le recete un medicamento antiviral. Esto puede ayudar a acelerar su recuperación. También disminuye el riesgo de sufrir complicaciones graves. Para que el medicamento surta efecto, es necesario tomarlo lo antes posible (lo ideal es dentro de las 48 horas) después de la aparición de los síntomas.

Las personas que desarrollan neumonía u otra enfermedad grave quizás requieran cuidados en un hospital.

Alivio de los síntomas de la gripe

  • Tome abundante líquido como agua, jugo y sopa caliente. Una buena regla general es que tome lo suficiente como para producir su cantidad normal de orina.

  • Descanse bastante.

  • Pregúntele a su proveedor de atención médica qué puede tomar para la fiebre y el dolor. No le dé aspirina a un menor de 18 años. Puede producirle una enfermedad grave llamada síndrome de Reye.

  • Llame a su proveedor si tiene fiebre de 100.4° F ( 38°C ) o más alta, o se siente mareado, aturdido o le falta el aire.

Tome medidas para proteger a los demás

  • Lave sus manos a menudo, especialmente después de toser o estornudar. O bien, límpiese las manos con un limpiador antiséptico de alcohol que contenga, al menos, un 60 % de alcohol.

  • Al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con un pañuelito desechable de papel. Luego, deseche el pañuelito y lávese las manos. Si no tiene un pañuelito desechable, cúbrase la boca y la nariz con el ángulo interior del codo cuando tosa o estornude.

  • Permanezca en su casa hasta por lo menos 24 horas después de que hayan desparecido la fiebre o los escalofríos. Asegúrese de que la fiebre no esté oculta con los medicamentos que reducen la fiebre.

  • No comparta comida, utensilios, vasos ni cepillos de dientes con otras personas.

¿Cómo puede prevenirse la gripe?

  • Una de las mejores maneras de prevenir la gripe es recibir una vacuna antigripal todos los años. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y la Academia Estadounidense de Pediatría recomiendan que las personas a partir de los 6 meses se vacunen contra la gripe todos los años. Incluidas las mujeres embarazadas. Los proveedores de atención médica aconsejan ponerse la vacuna antigripal todos los años apenas esté disponible en su zona de residencia.

  • Las cepas de los virus de la gripe cambian año a año, por lo que las vacunas deben modificarse anualmente para evitar la propagación de los virus que causarían la enfermedad durante la siguiente temporada de gripe. Ya está disponible la vacuna contra la gripe en varias formas para la temporada de gripe 2019-2020. La vacuna se suele administrar con una inyección en el músculo. Las personas sanas de entre 2 y 49 años, que no estén embarazadas, pueden utilizar un aerosol nasal. Es posible utilizar un inyector de chorro sin agujas que administra la vacuna en el músculo a través de la piel mediante un chorro a presión alta. Esta puede ser una opción para las personas de entre 18 y 64 años. Su proveedor de atención médica le indicará cuál de las vacunas es la más adecuada para su caso.

  • Lávese las manos con frecuencia. Está comprobado que el lavado de manos frecuente ayuda a prevenir la propagación de las infecciones.

  • Lleve consigo un limpiador a base de alcohol que contenga, al menos, 60 % de alcohol. Úselo cuando no tenga acceso a agua y jabón. Luego, lávese las manos en cuanto pueda.

  • Intente no tocarse los ojos, la nariz ni la boca.

  • En su casa y el trabajo, limpie teléfonos, teclados de computadora y juguetes con frecuencia con toallitas desinfectantes.

  • De ser posible, no tenga contacto cercano con otras personas que tengan gripe o los síntomas.

Recomendaciones para lavarse las manos

Una de las mejores maneras de prevenir muchas infecciones frecuentes es lavarse las manos. Si cuida o visita a una persona con gripe, lávese las manos cada vez que entre y salga de la habitación. Siga los siguientes pasos:

  • Use agua corriente limpia y mucho jabón. Frótese las manos entre sí.

  • Límpiese la mano completa, debajo de las uñas, entre los dedos y sobre las muñecas.

  • Lávese durante, al menos, 20 segundos.

  • Enjuáguese y deje que el agua le baje por los dedos, no hacia las muñecas.

  • Séquese bien las manos. Use una toalla de papel para cerrar la llave de agua y abrir la puerta.

Uso de limpiadores antisépticos de alcohol para las manos

Los limpiadores antisépticos de alcohol también son una buena elección. Úselos cuando no tenga acceso a agua y jabón. Siga los siguientes pasos:

  • Aplíquese suficiente desinfectante en las manos de modo que queden bien cubiertas.

  • Frótese las manos enérgicamente y limpie los dorsos, las palmas, entre los dedos y sobre las muñecas.

  • Frote hasta que el gel desaparezca y tenga las manos completamente secas.

Prevención de la gripe en el ámbito de la atención médica

La gripe es una preocupación especialmente importante para las personas que están en hospitales y centros de cuidados a largo plazo. Para ayudar a prevenir la transmisión de la gripe, muchos hospitales y hogares de ancianos toman las siguientes medidas:

  • Los proveedores de atención médica se lavan las manos o se las limpian con un antiséptico de alcohol en gel antes y después de tratar a cada paciente.

  • Las personas con gripe tienen habitaciones y baños privados, o comparten una habitación con otra persona que tiene la misma infección.

  • Es recomendable que los pacientes de alto riesgo que no tienen gripe reciban la vacuna antigripal y la antineumocócica.

  • A todos los profesionales de atención médica se les recomienda o deben ponerse la vacuna antigripal.

Revisor médico: Barry Zingman MD
Revisor médico: L Renee Watson MSN RN
Revisor médico: Rita Sather RN
Última revisión: 4/1/2020
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